Abrazar a alguien y que te abrace más fuerte. Un mensaje de buenos días en el teléfono. Los besos robados. Olor a café recién hecho. La carcajada de un recién nacido. El lamido de tu amigo fiel. Una tarjeta en el buzón sin que sea tu cumpleaños. Un te quiero sin venir a cuento. Su carrera hasta tus pies para salta y que la cojas y achuches. Un reír sin poder parar hasta acabar llorando. Apagar el despertador un domingo y recrearte entre las sábanas. Un beso en la frente. Su sonrisa. El movimiento de la cola de la Sia al llegar a casa. Esa forma tan especial de entenderla. Una foto antigua que te traslada a ese bonito instante. Oír el mar. Sus quejidos cuando me pongo pesada. El olor que te recuerda tu infancia. El chocolate caliente en invierno junto a la chimenea. Hacer un regalo sin que se lo esperen. Un te echo de menos. Que se crucen nuestras miradas. Un gol de tu equipo en el último momento. Cuando sientes algo peludo acurrucado junto a ti …

Las mejores sensaciones estan ahí…en las pequeñas cosas.

Cuando menos te lo esperas.